La gastronomía costarricense

La gastronomía costarricense

Si viajas a Costa Rica hay que tener claro que comer, se come muy bien. La gastronomía costarricense está influida por costumbres culinarias afrocaribeñas, americanas, asiáticas y europeas. Es por tanto, una cocina bastante mestiza que combina especias, y formas de cocinar, dando como resultado unos platos exquisitos que no dejan indiferente a quién los degusta.

Los frijoles, el arroz, el pescado, la carne de vaca, la grasa de res, el tamal, el cacao, el café, la caña de azúcar, las papas, la yuca, el ayote, el chayote, el chile dulce, el chile picante, el palmito, el pejibaye, y la increíble fruta, son los ingredientes endémicos fundamentales en sus comidas.

Platos tradicionales de la gastronomía costarricense

El gallo pinto

El gallo pinto se considera plato típico costarricense y nicaragüense a base de arroz, frijoles, y natilla o plátano frito. Normalmente, suele tomarse  en el desayuno, aunque hay quiénes también lo comen en el almuerzo. Existen tres versiones principales: la del Valle Central, donde el gallo pinto es condimentado con chile, culantro y cebolla; la de Guanacaste, con un gallo pinto más grasoso y tostado, hecho con frijoles rojos; y el de la costa caribeña, conocido como “rice and beans” (arroz y frijoles), en el cual se cuecen el arroz y los frijoles con leche de coco, y se agrega chile habanero. Hay quién le añade queso y algo de carne también.

El casado

El plato por excelencia es el conocido y apreciado “casado”. Un plato combinado bastante consistente. Contiene arroz blanco o con camarones; a elegir entre carne de vacuno, cerdo, pescado o pollo, todos ellos sazonados o con salsa; patacones, que son tortas hecha con plátanos verdes doblemente fritos y aplastados; y una guarnición bien sea de ensalada, o de pasta.

Hay quién dice que el nombre del plato proviene de la gran variedad de ingredientes que posee, y que éstos están “casados” con el arroz, grano principal de la gastronomía costarricense. Aunque, hay quiénes aseguran que dicha denominación hace referencia al primer “platillo” de comida en un matrimonio. Por contener éste varias porciones culinarias diferentes, con el objetivo de conocer cuál era el favorito de cada uno.

De un modo u otro, el casado está presente en el día a día del costarricense. Su precio es bastante cómodo, pues tan solo cuesta en los restaurantes, o sodas como aquí llaman a los bares locales, unos 3.000 colones como mucho (unos 4 euros). Además, viene acompañado, e incluido en el precio, por un fresco. Un fresco es un zumo natural de frutas, que teniendo en cuenta la pureza y sabor de éstas, resulta bastante refrescante y confortante.

La olla de carne

La olla de carne se trata de un guiso típico de la gastronomía costarricense. Está hecho a base de un caldo de carne de res cortada en trozos pequeños, al que se le agregan abundantes verduras. Las verduras más usadas en el guiso son: la papa, la yuca, el chayote, el elote, la zanahoria, la cebolla, el culantro, el apio, el ñampí, el tiquizque, y el tacaco. Como variante hay quién, incluso, le echa un plátano cortado en trocitos. Es costumbre acompañar el guiso con arroz blanco o achiotado, que normalmente se sirve a parte para que el comensal lo agregue a su gusto.

Dulces y postres

Aunque aún no he tenido el placer de probar todos los dulces y postres típicos de Costa Rica, los hay muy variados. Es cierto que vengo de una cultura donde abundan las pastelerías, los dulces de todo tipo y sabores, las tartas, bizcochos, y un sinfín de etcétera. En Costa Rica, pese a tener un rico cacao, no se encuentra abundancia de estos establecimientos que vendan diferentes tipos de dulces con chocolate. O por lo menos yo no los he encontrado todavía, por desgracia.

Sin embargo, los dulces que he probado hasta ahora, me resultan muy ricos. De momento, he probado galletas, pastas y tostas hechas a base de coco; el famoso tamal de maíz y de maicena, que es parecido a un bizcocho español; panes rellenos con mermelada, queso, y/o coco; y una especie de empanadas con dulce de leche. Aunque tengo pendiente probar el tres leches, que me dicen que es muy típico; la cajeta de leche; la masamorra de maíz; y el Churchill.

Además, hay una amplia variedad de paquetes de papas de sabores y texturas exquisitas. Es el caso de los platanitos y yucas fritos o tostados; los troncaditos de limón y sal; tortas de maíz; y los que tienen sabor a cebolla o queso. Hasta ahora, es todo lo que puedo decir de la gastronomía costarricense. Seguro que cuando avance en mi viaje por el país podré actualizar la entrada. Hasta entonces, ¡pura vida!