De Perú a Chile por Tacna y Arica

De Perú a Chile por Tacna y Arica

Para muchos viajeros cruzar la frontera a pie es imprescindible. Hoy les traigo un relato sobre mi viaje de Perú a Chile por el paso fronterizo de Tacna y Arica. Aunque se trata de un mero trámite, cada control cuenta con una serie de normas diferentes. Siendo algunos más estrictos que otros. Tacna es el pueblo sureño peruano que limita con Chile, siendo Arica el correspondiente al norte de Chile.

Apuntar que si quieres hacer alguna compra, es mejor que lo hagas en Tacna. Se trata de una zona franca carente de impuestos, por lo que los precios son más económicos, si cabe, que en el resto del país. Yo aproveché para equiparme con unas botas de montaña en las galerías 28 de julio. Aunque ya les digo que está lleno de centros comerciales y mercadillos en la ciudad. Yo carecía de tiempo así que tampoco miré demasiado.

Salida de Perú por Tacna

Hay guaguas (buses) directos que conectan Tacna y Arica. Para ello, hay que acudir a la terminal internacional Manuel A. Odría, en la calle Hipólito Unanue s/n. El precio es de 12 soles, o 2.000 pesos chilenos. Al cambio sale mejor pagarlo en moneda chilena. Además, en la misma terminal hay varias casas de cambio cuya conversión es exacta y sin comisión. Así que es mejor desprenderse de los soles peruanos aquí y obtener ahí los pesos chilenos, o lucas como ellos les llaman a su moneda. El tiempo de viaje entre Tacna y Arica es de 3 horas aproximadamente.

Al llegar al paso fronterizo, existen varias pasarelas y ventanillas. Cada persona debe bajar de la guagua, tomar su equipaje, y hacer fila en orden según el país de procedencia. Hay que rellenar un formulario aduanero y entregarlo en el control de equipaje. Mientras estás esperando para realizar el trámite por ventanilla, un perro es el encargado de olfatear todos los equipajes en busca de sustancias no permitidas.

A mí se me había olvidado que llevaba unos limones en la mochila. La fruta son alimentos prohíbidos en la frontera. El perro se avalanzó sobre mi mochila y el oficial de turno me preguntó que qué llevaba. Empezó a gritar y todo el mundo mirando. “Tan solo son unos limones”, dije desconcertada cuando comprobé que los llevaba. El oficial comenzó a gritar cual energúmeno diciéndome que los tirase, que estaba prohíbido y que sino debería pagar una multa. ¡Vaya revuelo por unos limones!

Llegada a Chile

Hay dos ventanillas, una de salida de Perú y otra de entrada a Chile. Una vez que sellas el pasaporte en ambas, toca pasar el equipaje por una máquina de rayos en el lado chileno. Vuelta a la guagua. Lo único malo es que hay que esperar a que todos los pasajeros terminen su trámite para poder continuar. Finalmente, llegamos a Arica a la terminal de buses. Allí puedes tomar transporte a cualquier destino. Yo me dirijí a San Pedro de Atacama, mi primera parada en el país chileno, donde pude disfrutar del fabuloso Valle de la Luna.

Recuerda siempre consultar la web de extranjería de cada país al que vayas a entrar, pues en ella se especifíca los requisitos para el acceso al mismo. A mí por ser española solo tenía que presentar el pasaporte y contestar a unas preguntas de rigor. Además, te dan un papel que debes guardar y presentar en el momento de salida del país. Ahora solo queda seguir el viaje.

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