Machu Picchu a pie por menos de 100$

Machu Picchu a pie por menos de 100$

Machu Picchu es ese lugar tan mágico que te envuelve de una manera especial. Tanto, que prácticamente se hace indescriptible con palabras. Es de esos sitios en el que las fotos no hacen justicia a aquello que tus ojos ven y tu alma siente. Y quién ha estado, sabe de lo que hablo. Situado en Perú, cerca de la también sagrada para los incas ciudad de Cuzco, es visitado por miles de personas.

Hoy les traigo un relato sobre mi aventura que comenzó en el pueblo de Santa Teresa y transitó por una parte del Camino Inca hasta llegar a Machu Picchu pueblo (Aguas Calientes) y a las ruinas al día siguiente. Porque llegar a este lugar sagrado por tu cuenta es posible, y no es necesario gastar grandes cantidades de dinero. Les detallaré la ruta, los tiempos, y los precios de todo con subida a Huayna Picchu incluida. Prepara una mochila ligera, que nos vamos andando a Machu Picchu.

Machu Picchu

Previo a llegar a este lugar emblemático, una de las siete maravillas del mundo moderno, comencé visitando los pueblos y las ruinas del Valle Sagrado. Pasando por Pisaq, Moray, Chinchero y Ollantaytambo. Desde este último me dirigí a Santa Teresa, donde hicimos noche. Hay que tener cuidado con el transporte en esta zona del Valle Sagrado, porque no hay buenas conexiones y el último autobús pasaba a las 16:00 horas para ir desde Ollantaytambo hasta Santa Teresa. Además, para tomar el transporte hay que salir del centro del pueblo y dirigirse a la carretera principal y los horarios no son muy claros. Si no, tocará tomar una mini vans y negociar el precio con el conductor.

Una vez en Santa Teresa, pasamos noche y dejamos gran parte de nuestras pertenencias allí guardadas para al día siguiente partir rumbo al pueblo de Aguas Calientes. Al regresar de Machu Picchu volveríamos a hacer una noche en el mismo lugar, algo que facilita el viaje y la posibilidad de realizarlo de forma ligera, sin mucho equipaje.

Machu Picchu, Perú

Para llegar a Aguas Calientes, primero hay que pasar por la famosa Hidroeléctrica, lugar de donde parte el tren o el camino en paralelo a las vías ferroviarias. A las 8:00 de la mañana, después de tomar un suculento y energizante desayuno, emprendimos la marcha por una ruta entre árboles y en paralelo al Río Urubamba. El camino está señalizado y no tiene pérdida. La primera parte de la ruta se realiza por un trekking que posteriormente conecta con una carretera de tierra. El tiempo para llegar hasta la Hidroeléctrica fue de unas 3 horas. Aunque tengo que decirles que hice una parada para bañarme en el Urubamba.

Machu Picchu, Perú

Una vez en la Hidroeléctrica tan solo hay que seguir las vías del tren hasta llegar al pueblo de Aguas Calientes, también conocido como el pueblo de Machu Picchu. Pero primero, hice una parada para reponer fuerzas y comer algo. Aunque hay puestos de comida y tiendas para comprar agua y algo de comer, yo ya iba preparada con fruta, agua, bocadillos y algo de chocolate. Y seguí las vías del tren.

De la Hidroeléctrica a Aguas Calientes

Me adentré en un camino de selva custodiado por Huaynapicchu. Se respiraba calma, silencio mezclado con saludos espontáneos de viajeros que bajaban o te adelantaban. Se respiraba naturaleza, belleza, y ruido de una locomotora acercándose. Y, de repente, comenzó a llover. De esa lluvia fina que no moja pero empapa. De esa lluvia fina que agradeces porque ya estás cansada y sientes calor.

Machu Picchu, Perú

Y en el camino comencé a entender la esencia del lugar en una parada que hice para refugiarme de la lluvia y descansar un rato. En la nomenglatura Quechua Picchu significa montaña, Macchu vieja, y Huayna joven. Y así es como los antiguos incas llamaron a su lugar sagrado. En la montaña vieja establecieron centros ceremoniales, cultivos en terrazas de diferentes niveles, desarrollaron construcciones hidráulicas, y lugares habitacionales, entre otros. Mientras, se cree que la zona joven estaba destinada para castigar a aquellos que no cumpliesen con las leyes.

Bien, el camino continúa y, por fin, después de 2 horas y media más caminando, llegué al pueblo de Aguas Calientes. El camino si bien es cierto que no fue excesivamente largo, todo fue cuesta arriba y con relieve abrupto en algunas zonas. Empezaba ya a tener calambres y a dolerme los pies. Para mi asombro el pueblo de Aguas Calientes es todo un resort construido para el turista en el que únicamente hay hoteles, hostales, restaurantes, bares, y tiendas de souvenirs por doquier. Me dirigí al hostal en el que iba a descansar unas horas y me dispuse a cenar en uno de esos restaurantes. A las 4.00 a.m sonó el despertador.

El ascenso a Machu Picchu y Huayna Picchu

Aún oscuro, y con frío tocaba ir a la puerta que da acceso a la subida a Machu Picchu bien temprano. Las colas de personas que quieren subir y ver el amanecer son enormes. La entrada tienes que llevarla impresa. Las puertas abren a las 5.00 a.m. Entré la primera, pero no llegué la primera arriba, aunque sí pude apreciar la belleza del lugar con prácticamente nadie en él. Durante una interminable hora subí y subí escalones de piedra que en ocasiones no me cabía el pie en ellos. Además, con una inclinación considerable.

Estaba ansiosa por llegar, y aunque he estado en lugares más altos, la altura y el cansancio hicieron mella en mí. Pero aún así no me rendí y tan solo realizaba pequeñas paradas que no llegaban ni a un minuto. No había tiempo que perder. Y además tenía que llegar a tiempo porque a las 10:00 a.m era mi hora de subida para Huayna Picchu.

Llegué a los tornos, con la cara roja y el corazón acelerado. Me sellaron la entrada y accedí a las ruinas. Y, de repente, me sentí calmada, arropada, maravillada e impactada. ¡Qué precioso lugar! ¡Qué precisión en las construcciones! Rodeada de numerosas montañas boscosas, Machu Picchu es más que una de las Siete Maravillas del Mundo. Me detuve a sacarme fotos con las llamas, a disfrutar del paisaje, a intentar comprender qué les llevó a los Incas a construir colosal asentamiento a tan altura, y en semejante sitio.

Después de andar por las ruinas me dirigí a la entrada que daba acceso a Huayna Picchu. ¡Tú puedes!, me dije una y otra vez. Al cumplir una hora, por escarpadas piedras que ascendían en una inclinación mayor que la que me llevó hasta Machu Picchu, llegué a la cima. Estaba algo nublado, las nubes iban y venían a su antojo. Dejando ver a su inspiración la ciudadela a sus faldas. Wow, ¡qué alucinante! Me encantaría describirles con palabras lo que sentí después del esfuerzo. Pero esa contemplación, satisfacción y paz es difícil de ser plasmada en letras. Volvió a llover, pero me dio igual. Estaba contenta, eufórica, y el cansancio había desaparecido, por lo menos momentáneamente.

El regreso

Después de subir a Huayna Picchu disfruté de las ruinas de Machu Picchu con calma. Paseé y tomé fotos para el recuerdo. Y después de comer algo, emprendí el camino de vuelta. En esta ocasión caminé hasta la hidroeléctrica, tardé unas 4 horas en llegar. Y ahí tomé un transporte hasta el pueblo de Santa Teresa. Me cambié y me dispuse a visitar las termas de ese lugar. Sin duda, fue un final perfecto. Al día siguiente ya vinieron las agujetas, los calambres continúos y el verdadero cansancio. Pero como dicen en mi tierra, “sarna con gusto no pica”.

Presupuesto para subir a Machu Picchu por tu cuenta

  • Alojamiento en Santa Teresa: 5 euros con desayuno
  • Camino de Santa Teresa a Aguas Calientes: Gratis, a pie (tienes la opción de tomar un colectivo hasta la hidroeléctrica por 10 soles – 4 soles = 1).
    • En la Hidroeléctrica tienes dos opciones: ir andando o tomar el tren (billete unos 80 dólares)
  • Noche en Aguas Calientes: los hay de infinidad de precios, desde 5 euros en adelante.
  • Subir de Aguas Calientes a las ruinas: A pie gratis, en autobús 24 dólares ida y vuelta para extranjeros (12 dólares el viaje).
  • Entrada a Machu Picchu + Huayna Picchu: 55 euros (CONSEJO: adquirir las entradas con suficiente antelación y comprarlas desde una IP peruana. Cuesta más económico que si accedes a la web oficial desde el extranjero)
    • Hay tres opciones de entrada: Solo Machu Picchu, Machu Picchu + Montaña, Machu Picchu + Huayna Picchu. El precio varía y si decides comprar también hacía Huayna Picchu son las primeras que se acaban. Yo las compré con 3 meses de antelación.
  • Comida: Menús en Aguas Calientes por 5 euros mínimo.
  • Termas de Santa Teresa: 10 soles entrada (transporte desde el centro varía entre 2 o 3 soles por persona).
  • NOTA: en Perú funciona mucho el regateo, a excepción de precios oficiales como puede ser la entrada a Machu Picchu, así que los precios que anteceden pueden variar dependiendo de la persona con la que te encuentres o tu capacidad para regatear el precio final.

Distancias kilométricas

  • Santa Teresa a Hidroléctrica: 11 kilómetros
  • Hidroeléctrica a Aguas Calientes: 10 kilómetros
  • Aguas Calientes a Machu Picchu: 3 kilómetros (aproximadamente de subida escarpada)